Gran Hotel

Concha Velasco: “¡No me va a retirar nadie! No he parado nunca y no lo haré ahora”


“Se merece el Goya de Honor más que nadie”. Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine, resume así la carrera de Concha Velasco, que a los 73 años, sigue haciendo cine, teatro –protagoniza el musical Yo lo que quiero es bailar– y mucha televisión: Cine de barrio y Gran Hotel, que emite Antena 3.

¿Cómo te sientes?

Encantadísima. Tengo la suerte de haber ganado muchos premios, pero el Goya me hace especial ilusión. Duermo pensando en dónde lo colocaré.

¿Preparada para el gran día?

¡Sí, sí! He comprado dos vestidos de Armani en las rebajas porque quiero estar muy guapa en la fiesta de los nominados y también en la gala para mi familia y mis amigos.

¿Ha pensado en alguien?

Ya he escrito el discurso, y te adelanto que Berlanga, a quien llevo en el corazón, es uno de los destinatarios. Ya me quedan pocos amigos vivos, pero el director Pedro Olea, a quien debo tanto, es uno de ellos. Este galardón es también para él, y para Mariano y Antonio Ozores, Pedro Lazaga, Tony Leblanc…

Y tú sigues trabajando…

¡No me va a retirar nadie! No he parado nunca y no lo haré ahora. Esto solo se da en esta profesión, nunca te retiras.

¿Algún papel por hacer?

¡Todavía no he interpretado a La Celestina!

¿A qué se debe tanta actividad?

¡Es una maravilla trabajar en lo mío! Y soy pesadísima. Siempre he ido en busca de los papeles, he llamado a los directores… ¡Me desnudé delante de Berlanga para lograr hacer París Tombuctú! Gracias al cine he podido ser feliz.

¿Has rechazado algún papel?

¡Claro! Me ofrecieron Amantes, por ejemplo, y mi hijo Paco dijo que se mataba si lo hacía. Tampoco fui a Hollywood por no dominar el inglés.

¿De qué película guardas mejor recuerdo?

De todas; me han ayudado a ser lo que soy, incluso las malas. Pero quizá de las de Olea [Tormento; Pim, pam, pum, fuego, y Más allá del jardín].

¿Y de tus compañeros?

¡Fernando Fernán Gómez! Me han besado los mejores, como Manolo Escobar, pero yo quería a Fernán Gómez y cuando estaba a punto apareció Emma [Cohen].

¿El mejor beso?

¡Lo di yo! A José Sacristán en La colmena. Está entre los mejores de la historia del cine, junto a los de Lo que el viento se llevó y El hombre tranquilo (risas). ¡Ojalá Sacristán [opta al Goya por El muerto y ser feliz] y yo posemos juntos el 17 de febrero!

Un consejo para los novatos.

Ninguno. Nunca hay que criticar ni dar consejos. Son mis dos lemas.

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