Gran Hotel

Asesoramiento histórico en la producción de ‘Gran Hotel’


El papel de los asesores históricos es fundamental para dar credibilidad a un relato desarrollado en épocas pasadas. El Documentalista Audiovisual, ha escogido como ejemplo de un buen asesoramiento y una correcta utilización de la documentación, la serie Gran Hotel (Antena3).

La serie Gran Hotel consta de una primera temporada de 9 capítulos y de una segunda temporada de 8 capítulos. Para la documentación de la serie, Bambú Producciones se puso en contacto con Juan J. Luna, conservador del Museo Nacional del Prado, y éste se reunió con parte del equipo de la serie.

Al tratarse de una serie de ambientación histórica y no histórica en sí misma, se centró en el eje fundamental para el desarrollo de la trama: la búsqueda de un hotel o palacete que coincidiese con el marco temporal en el que transcurre la narración. Tras encontrar “el hotel”, elaboró un dossier con hechos históricos relevantes de la época: como el tipo de gobierno de los países europeos, o los inventos existentes en la época (electricidad, automóviles, gramófono…) para evitar anacronismos. También propuso nombres para los personajes utilizados en esa época, diferenciando entre clase alta y baja.

enrique baró ubach

Posteriormente corrige los guiones para comprobar que no existan errores históricos o personajes desubicados en las tramas, se asegura que la interacción entre personajes de distinta clase sea la correcta y que el uso del lenguaje se corresponda con la época. También en este punto se perfilan los personajes secundarios, al ser la clase alta española escasa en ese momento histórico, sugirió que la gente que visitara el hotel debían ser personas de la aristocracia internacional o personas con posibilidades de viajar y perfiló posibles profesiones.

En esta producción, Juan J. Luna colabora con varios de los departamentos de realización. Para la búsqueda del hotel y la creación de la escenografía, ayudó al departamento de arte haciendo un estudio sobre los posibles edificios que pudieran servir como localización para grabar los exteriores del hotel. La concepción del hotel como un balneario hizo que se propusiera el Balneario de las Salinas en Valladolid cuyo edificio data de 1912, pero el coste era muy alto, y se buscó una alternativa: el Palacio de la Magdalena.

Ayudó en la creación del resto de escenarios que se construyeron en los platós de Villaviciosa de Odón de acuerdo con las exigencias del guion: el tamaño de la cocina del hotel, los pasillos, los salones, la zona para empleados… que fueron documentados con colecciones de fotografías de la época. Y ha colaborado con el departamento de vestuario, de peluquería y maquillaje.

Juan J. Luna también se ha implicado en la labor de explicar a los actores cómo debían hablar y comportarse según las normas de la época; cómo deben comportarse en la mesa hombres y mujeres, cómo se cogían los cubiertos en la época, cómo se dirigía un hombre a una mujer, cómo subirse a un coche…

Las fuentes a las que acude el asesor son fotografías, cuadros y grabados de la época y bibliografía especializada, como por ejemplo el Almanaque de Gotha, que contiene información de las casas reales y los diplomáticos europeos de cada año.

Por último, El Documentalista Audiovisual quiere indicar que para concebir la labor de documentación de la serie, lo primero que debemos entender es que se trata de un thriller y no de una serie histórica. El marco histórico sirve como un escenario, como un adorno de la ficción, pero esto no quiere decir que no se deba respetar la época.