Gran Hotel

Análisis del capítulo 3×14 de ‘Gran Hotel’: El asesino de Belén


Andrés llega al Gran Hotel con las manos y la camisa llenas de sangre y sólo recuerda que la noche anterior estaba borracho y se llevó a Belén a la fuerza. Para intentar disimular su estado esconde la camisa en su dormitorio. Asustado y confuso va a buscar a Belén a su habitación, pero se encuentra con la cama vacía y toda la ropa de Belén en el armario.

   

La confesión de Andrés

Belén no está en el hotel y nadie sospecha nada ya que Dña. Ángela ha cambiado los turnos y le ha dado a Belén el día libre. Andrés, que sigue sin acordarse de lo sucedido la noche anterior va a la habitación de Dña. Ángela y ahí descubre, escondido en un baúl, el vestido con el que Belén se supone que se había ido.

   

Cuando Andrés le pregunta a su madre ésta le dice que, aunque aún no sabe lo que ha hecho, está intentando protegerle porque le vio lleno de sangre por la mañana. Andrés le cuenta todo lo que recuerda y Dña. Ángela le dice que si alguien le pregunta mienta diciendo que la noche anterior durmió en la habitación de su madre que al verlo tan borracho no quiso dejarlo solo.

Pero Andrés no ha sido educado para comportarse así y es incapaz de disimular su sentimiento de culpabilidad por lo que acaba entregándose a Ayala como asesino confeso de la muerte de Belén.

Un misterioso joyero

Mientras Alicia se daba un baño alguien ha escrito un mensaje en el espejo en el que la citan a las 12 en el vestíbulo del hotel. Cuando el reloj marca las 12 un hombre le entrega un paquete a Alicia que contiene el libro Otelo en el que el personaje principal asesina a su pareja a causa de los celos, justo como hizo Diego con su anterior esposa. Pero ese no es el mensaje que les quieren hacer llegar, porque este libro hace referencia al Lote O objeto 52 de la subasta que se va a celebrar. Este objeto es un joyero que perteneció a la familia Vera durante muchos años, por lo que debe ser muy valioso para Diego. Si quieren resolver el misterio deberán pujar por él.

   

En la subasta Alicia puja por el joyero pero cuando está a punto de conseguirlo una mujer se lo arrebata. Esta señora le cuenta a Alicia que ese joyero perteneció a su familia hace un tiempo pero se lo robaron y desde entonces lo ha estado buscando. Cuando la señora llega a su habitación Diego la está esperando, pues Diego es el hijo de esta señora.

Diego le cuenta a su madre que sólo hay un documento que demuestra que Diego es Adrián Vera para que, cuando su madre muera, él pueda cobrar la herencia. Su madre le dice que destruya el documento, pues ella legará todos sus bienes a Diego Murquía. Pero cuando la mujer se queda sola alguien la mata dejándo una nota en la mano en la que advierten a Diego de que nunca heredará lo que le corresponde. Para ocultar lo sucedido Diego entierra a su madre junto con el joyero que tanto quería conseguir.

Un hombre de provecho

Laura no quiere que Javier y ella dependan de nadie económicamente y, como Javier no quiere trabajar, decide que su esposo sea su ayudante en las clases de primeros auxilios que da en el hotel a los trabajadores.

   

Una vez empezada la clase de Laura Javier no para de bromear y no se toma en serio el trabajo de Laura, por lo que la joven se enfada y le echa en cara que no haga nada de lo que le dice. Javier, cansado del carácter de Laura, le recrimina que desde que se casaron no ha parado de tomar decisiones por él intentando que cambie incluso su forma de ser. Laura, que intenta hacer de Javier un hombre de provecho consigue que su madre le ofrezca un puesto de trabajo en Santander.

¿Merece la pena?

Alicia ha notado que Julio y Mayte cada vez están más cerca y siente que como no cambie la situación perderá a Julio. Julio, que siente a Alicia más fría que nunca con él le pregunta si le pasa algo y Alicia le confiesa que está cansada de la situación a la que tiene que hacer frente todos los días al estar casada con un hombre al que no quiere. Además tiene que ver como el hombre al que realmente ama está cada vez más cerca de su amiga y más lejos de Alicia.

   

Alicia, que cree que Julio podría sentir algo por Mayte, le pregunta a Julio si a él le merece la pena esperarla habiendo otras mujeres a lo que Julio, sin pensarlo dos veces, le responde que a quien quiere de verdad es a ella sin importarle ninguna otra mujer que pueda existir.

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