Gran Hotel

Análisis del capítulo 3×06 de Gran Hotel: Dos muertes que no darán tregua al Gran Hotel


Al enterarse de que Alicia había quedado con Ayala para reafirmar que su teoría acerca del asesino del cuchillo de oro era cierta, Benjamín toma a Alicia como rehén. Mientras Julio, Ayala y Hernando, junto con el resto de policías, están buscando a Alicia y Benjamín.

   

Don Benjamín no puede escapar

Alicia ayuda a Benjamín a esconderse en la habitación secreta, pues allí Benjamín pensará que nadie lo buscará, pero Alicia sabe que Julio la buscará allí y para asegurarse deja un pendiente en la puerta de la habitación secreta.

   

Cuando Julio ve el pendiente sabe que Alicia está ahí y cuando Benjamín intenta escaparse del hotel, Julio lo está esperando con una pistola. Benjamín le pide a Julio que deje la pistola en el suelo y tras insistirle Alicia, Julio acepta. Benjamín la coge y deja su cuchillo de oro en el suelo, pero cuando Benjamín va a disparar a Alicia se da cuenta de que la pistola estaba descargada y Julio aprovecha para atrapar a Benjamín, quien es detenido por la policía.

Javier está sordo

Javier tiene que ir al ejército y el Coronel, aprovechando que está en el hotel, decide ayudarle a practicar su puntería. Como Javier no acierta a disparar a ninguna paloma el Coronel le enseña cómo se hace, pero uno de sus disparos pasa muy cerca del oído de Javier y se queda sordo. Dña. Teresa, que conoce todas sus mentiras, no se cree que se haya quedado sordo y le advierte que si es otra de sus mentiras le puede salir muy caro.

   

El Coronel, para asegurarse de que Javier no puede ir al ejército por su sordera, llama a un médico para que considere a Javier no apto y tras realizarle varias pruebas, diagnostica que Javier ha perdido el oído y lo libra del ejército. Pero cuando el médico está a punto de marcharse y le desea una pronta recuperación, Javier le contesta con un amable “gracias” y por lo tanto echa por tierra todo su plan para librarse del ejército.

El plan de Belén no ha funcionado

Diego sigue bajo los efectos del narcótico que Belén le puso en la copa y cuando consigue recuperarse y levantarse de la cama se da cuenta de que Belén le ha robado los planos de las minas.

Gonzalo y el Quiroga quieren explotar las minas y han estado utilizando a Belén para que consiguiese los papeles. Belén los escucha en una conversación y se da cuenta de que una vez consiga los papeles no la van a necesitar más y no van a contar con ella para explotar las minas, por lo que idea un plan para que Gonzalo y Quiroga no puedan salirse con la suya.

   

Cuando Diego le cuenta a Dña. Ángela que Gonzalo ha ido al hotel para hacerse con los documentos de las minas y que Belén ha conseguido robárselos, Dña. Teresa habla con Belén, quien está dispuesta a devolverle los documentos si Dña. Teresa le da dinero. Dña. Teresa acepta pero le pide a Belén que les entregue a Gonzalo y a Quiroga una copia falsa de los documentos para que cuando exploten las minas Dña. Teresa pueda reclamarlas y quitarle todo a Gonzalo.

Belén le entrega la copia falsa a Gonzalo éste la quema y echa a Belén de su lado, pues ya no la necesita para nada. Belén piensa que todo el plan ha salido bien, pero cuando se lo cuenta a Dña. Teresa y le entrega los documentos verdaderos, ésta hace que detengan a Belén por robarles los documentos y dinero.

Llanes vuelve al Gran Hotel

Llanes está en el hotel preguntando por Dña Angela y Andrés quiere saber quién es el hombre que pregunta por su madre. Al ver a Llanes intenta inmovilizarlo porque piensa que ha ido al hotel a matar a su madre pero, en medio de la pelea, Llanes le cuenta que ha ido al hotel porque Andrés es su hermano, Dña. Ángela su madre y D. Carlos era su padre. Pero ni a Andrés ni a Llanes les da tiempo a reaccionar, pues Diego, que había visto la pelea, dispara a Llanes.

Cuando llega Ayala, Dña. Ángela le miente diciéndole que sólo es un ladrón que había ido a robarles dinero. Ayala decide que Llanes se quede en el hotel, pero bajo la vigilancia de Hernando, pues está gravemente herido y podría morir si lo trasladan a otro sitio. Julio coge una llave de la ‘Pensión Paquita’ que se le había caído a Llanes.

Pero Llanes consigue escapar del hotel tras atacar a Hernando y cuando Julio descubre la cama de Llanes vacía, va hasta la habitación a la que pertenece la llave, pues sabe que Llanes irá allí para esconderse.

   

Una vez en la pensión, Llanes intenta pelear con Julio, pero lo único que consigue es que se le abra la herida y empiece a sangrar. Llanes le pregunta a Julio por qué lo ha seguido durante tanto tiempo y Julio le contesta que quería saber por qué intentó matar a Andrés y a D. Carlos. Llanes le confiesa que él no mató a D. Carlos pese a haberle negado el nombre y reconocimiento que merecía. Por eso, cuando se enteró de que quería reconocer a Andrés y darle todo lo que a él le había negado le pudo la ira y fue al Gran Hotel, pero no le dejaron pasar y fue a contarle toda la verdad a Dña. Ángela. Este fue el motivo por el que Dña. Ángela discutió con D. Carlos la noche anterior a su muerte.

Finalmente, Llanes no consigue recuperarse y muere.

Nuevos hermanos

La hermana de Dña. Ángela, Violeta ha llegado al hotel buscando trabajo pero en el Gran Hotel no hay trabajo para más gente. Violeta quiere quedarse y para ello manipula las asas de una olla asegurándose que el cocinero que la coja quedará lesionado y no podrá seguir cocinando, pues así habrá un puesto libre para ella. Tras encargarse de hacer la comida mientras el otro cocinero no puede trabajar, Dña. Teresa le da la enhorabuena y le permite quedarse trabajando en el hotel si sigue realizando sus tareas de la forma más correcta.

Andrés está decepcionado con su madre por haberle ocultado quién era su verdadero padre pero pronto empeora la situación, pues se entera de que Julio y Alicia también sabían la verdad y nunca se lo contaron. Javier y Alicia intentan disculparse con Andrés, pero Andrés no puede perdonarles que su mejor amigo y Alicia le ocultasen quién es de verdad.

   

La familia Alarcón sigue tratando a Andrés como alguien del servicio y él es el encargado de servirles la comida, pero con la verdad aún reciente, Andrés está frustrado por tener que servir a sus hermanos y no poder disfrutar como ellos del hotel.

Dña. Ángela le pide explicaciones por su comportamiento y Andrés le confiesa que sabe toda la verdad y que no puede seguir fingiendo que no pasa nada. Como Dña. Ángela no encuentra ninguna solución posible decide despedirlo como empleado del Gran Hotel.

La confesión de Sofía

Una vez averiguado quién es el asesino del cuchillo de oro, Sofía es puesta en libertad y regresa al hotel con su familia, pero Ayala sigue convencido de que Sofía fue quien mató a Beatriz y para inculparla necesita una prueba.

Diego sigue teniendo el cuchillo con el que Sofía mató a Beatriz y para que se deshaga de él le pide a Sofía que consiga que Alfredo le ceda la dirección del hotel y su parte del mismo. Como no confía en Sofía y no consigue los resultados que él quiere con el chantaje, Diego deja el cuchillo otra vez en los jardines para que alguien del servicio lo encuentre. Alicia se ofrece para llevarle el cuchillo a Ayala, pero antes de que lo haga, Sofía le cuenta que fue ella quien mató a Beatriz y que Diego es quien ha puesto la prueba del cuchillo otra vez en el jardín.

   

Alicia acude a la comisaría para hablar con Benjamín y le ofrece un trato: Alicia enviará dinero a la familia de Benjamín haciéndose pasar por él si Benjamín toca el cuchillo con el que asesinaron a Beatriz para que tenga sus huellas y no culpen a Sofía. Benjamín acepta y Alicia le entrega el cuchillo a Ayala.

Cuando Ayala le comunica a la familia Alarcón que tras analizar las huellas del cuchillo pueden asegurar que el asesino de Beatriz fue Benjamín y que va a ser ejecutado en el garrote vil, Sofía le da las gracias a Alicia, pero ésta le dice que ya no es su hermana, pues Alicia no puede perdonarle algo así a Sofía.

Antes de ser ejecutado, Benjamín hace que le llegue a Alicia un frasco que deberá investigar ya que Benjamín asegura que con ese frasco podrá hacer justicia.

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