Gran Hotel

Análisis del capítulo 3×05 de Gran Hotel: Trampas y engaños para descubrir al asesino del cuchillo de oro


En el anterior capítulo Alicia y Julio habían descubierto que Dña. Ángela estaba visitando a su hijo en un convento y tras seguirla vieron que ese hijo era Llanes. Cuando Llanes y Dña. Ángela descubren a Julio y Alicia espiándoles sale corriendo y Julio lo persigue para intentar detenerlo, pero Llanes le apunta con una pistola y está dispuesto a matarlo. Dña. Ángela le pide que lo deje y Llanes le hace caso y se marcha.

   

Llanes está en el Gran Hotel

En el camino de vuelta al hotel, Dña. Ángela le cuenta a Alicia que Llanes se llevaba bien con Don Carlos, pero hubo un momento en el que Llanes aspiró a más, quiso que lo reconociera como hijo y le diera su apellido e incluso lo acogiera con su familia. Como Don Carlos se negó, se distanciaron. Cuando Llanes se enteró de que Don Carlos iba a reconocer a Andrés como su hijo y le iba a dar todo lo que a él le había negado lo intentó matar.

   

Llanes se esconde en la habitación secreta del Gran Hotel pero Dña. Ángela le pide que se marche de ahí porque le ha prometido a Alicia que no causarían ningún problema y como Alicia conoce la habitación, ese sitio ya no es seguro para él. Cuando Dña. Ángela está segura de que nadie lo va a ver le ayuda a salir del Gran Hotel.

El verdadero asesino del cuchillo de oro

Sofía es detenida por el asesinato de la doncella que estaba muerta en su habitación y antes de que llegue el juez a levantar el cadáver, Alfredo se cuela en la habitación y roba los mechones que Benjamín había puesto junto a la doncella para incriminar a Sofía como la asesina del cuchillo de oro. Pero se lo entrega a Ayala y éste le dice que en lugar de incriminar a Sofía puede ayudar a que quede libre de la cárcel, pues Ayala descubrió que quien cortó el mechón de Beatriz es la misma persona que el asesino del cuchillo de oro, pero no la misma que la asesinó.

Cuando Ayala comienza a investigar descubre que de los 8 cuchillos de oro que había en el cajón de la cubertería del Gran Hotel tan sólo faltaba uno. Si Ayala tiene el cuchillo con el que mataron a Beatriz, y no falta ningún otro cuchillo, el cuchillo empleado para matar a la doncella no fue sacado de la cubertería del Gran Hotel así que tuvo que ser llevado por el asesino del cuchillo de oro.

Cuando Alicia va a comprobar la cubertería lo hace acompañada de Benjamín así que éste ve cómo Alicia está investigando para saber quién es el asesino del cuchillo de oro y comprueba también que Alicia ha descubierto todo lo que hizo cuando le tendió la trampa a Sofía.

   

Alicia busca entre los papeles del despacho de dirección el nombre del proveedor de los cuchillos de oro, pero cuando van a hablar con él ya está muerto, pues Benjamín se les ha adelantado. La única persona con la que había hablado Alicia sobre el proveedor de los cuchillos era Benjamín, y si al poco tiempo este señor aparece muerto, Ayala llega a la conclusión de que Benjamín es el asesino del cuchillo de oro.

Ayala llama al Gran Hotel para advertir a Alicia, pues ha estado investigando a Benjamín y está seguro de que él es el asesino del cuchillo de oro, pero le deja el mensaje a Mateo (el recepcionista) y Benjamín se ofrece para llevárselo a Alicia pero en lugar de entregárselo lo quema y escribe otro en el que cita a Alicia en las cocinas del Gran Hotel de parte de Ayala.

Cuando Alicia va a las cocinas Benjamín la sorprende, pues esperaba encontrarse a Ayala y no a él. Benjamín poco a poco va dejando sin espacio para escapar a Alicia hasta que finalmente consigue atraparla.

Alfredo pone a prueba a su madre

Alfredo quiere demostrar que Sofía es inocente y para ello busca pruebas de que ella no pudo matar a las otras chicas asesinadas por el asesino del cuchillo de oro. Para demostrarlo busca un programa de una obra de teatro a la que Sofía y él acudieron en la fecha en la que el asesino mató a una chica, pues si Sofía estaba en el teatro no pudo haber matado a esa chica.

   

La madre de Alfredo, que no quiere que Sofía salga de la cárcel, encuentra el programa de la obra mientras Alfredo está durmiendo. Cuando Alfredo se despierta y ve el programa quiere llevárselo a Ayala, pero su madre logra convencerlo para que se espere al día siguiente. Cuando la madre de Alfredo está segura de que nadie la ve coge el programa y lo quema, pero Alfredo la descubre y le enseña el verdadero programa. Alfredo ha puesto a prueba a su madre y ha descubierto que era capaz de enviar a Sofía a la cárcel sólo para alejarla de Alfredo, por lo que Alfredo le pide que se marche del hotel y que no vuelva más.

Belén se sale con la suya

Belén y Gonzalo siguen en el hotel, y Diego pretende echarlos, pero al descubrir que el Secretario de Industria es su amigo no los echa por la mala imagen que podría dar al hotel.

El Secretario de Industria sabe que Diego tiene los papeles de las minas del padre de Gonzalo en su caja fuerte y quiere que Gonzalo y Belén los consigan para vender el wolframio que han encontrado dentro de las minas, pero mientras existan los papeles que Diego tiene no podrán, ya que en ellos se reconocen las minas como propiedad de Don Carlos.

   

Cuando Belén va a robarle los documentos a Diego le pone un narcótico en el vaso del que está bebiendo. Diego le dice si le cuenta a qué han ido Gonzalo y ella al hotel, hará todo lo posible para que recupere a su hijo y Belén cae en la trampa y le cuenta que están buscando los documentos de la mina.

Cuando el narcótico hace efecto en Diego, Belén coge los documentos de la mina y los esconde para que no los vean ni Diego ni Gonzalo, ha cambiado de idea y tiene otro plan para darle uso a esos documentos.

Javier irá al ejército

El Coronel sigue en el hotel, y cuando está comiendo con la familia Alarcón les cuenta cómo encontraron muerto a uno de sus hombres. Javier se asusta, pero está seguro de que ahora que su madre ha escuchado que los soldados mueren con frecuencia, no le dejará ir.

Javier escucha una conversación entre el Coronel y su madre en la que el coronel le advierte a Dña. Teresa que Javier puede morir en la guerra y ésta le contesta que si es el precio que tiene que pagar para que se convierta en un hombre, lo pagará.

   

Alicia y Javier hablan con el Coronel y le cuentan que uno de sus primos está en el ejército, en la Guardia Real, a lo que el Coronel contesta que eso no es un destacamento, pues sólo pasean luciendo el uniforme, seducen a las mujeres y beber. Al saber esto, Javier llama a su primo para que cuando entre en el ejército sea destinado a la Guardia Real.

Cuando Javier firma su entrada en el ejército, Dña. Teresa no puede creérselo. Pero Javier tampoco puede creérselo cuando el Coronel le asegura que su destino está con él luchando y no en la Guardia Real donde lo habían reclamado antes de que el Coronel interviniera.

 

 

 

 

Comenta y reacciona más abajo, ¡queremos saber qué te ha parecido!