Gran Hotel

Análisis del capítulo 3×03 de Gran Hotel: Arsénico, café y un cuchillo de oro


Como Javier no aparecía, Alfredo pidió a Ayala que investigase su desaparición, pero lo debe hacer con la máxima discreción posible ya que si se entera Dña. Teresa Alfredo será el principal responsable de la desaparición de Javier.

Por otra parte, Alicia descubre que su padre no murió de un ataque como le han hecho creer todo este tiempo, sino que murió envenenado con arsénico.

Diego, que fue herido por Llanes, está a punto de fallecer a causa de la herida infectada y debido a la fiebre comienza a delirar viendo a D. Carlos.

   

Javier se vuelve a meter en un lío

Tras buscarlo por el hotel, Javier sigue sin aparecer y Dña. Teresa empieza a sospechar que le ha sucedido algo. Para salir de dudas le pregunta directamente a Ayala, el cual está en el hotel sin ningún motivo conocido por Dña. Teresa. Los agentes le cuentan que creen que Javier ha sido secuestrado y Dña. Teresa culpa a Alfredo ya que lo mandó a por el dinero del banco.

Para seguir investigando qué ha pasado con Javier, Ayala va a la taberna donde estuvo Javier la noche en la que desapareció y le dicen que se fue de allí cuando perdió todo su dinero jugando a los dados. El hombre con el que perdió dinero se convierte en el principal sospechoso para Ayala ya que ese hombre ha dado varias palizas a gente que le debía dinero.

Tras pensar en los acontecimientos, Ayala cree que los secuestradores de Javier deben tener un colaborador dentro del hotel, pues si la nota apareció en el mostrador de recepción sin que nadie viese a ningún desconocido, significa que quien dejó la nota es alguien familiar en el Gran Hotel.

   

Mientras tanto Alfredo está preocupado porque se cree culpable de la desaparición de Javier, pues fue él quien le tendió la trampa y se plantea pagar las 40.000 pesetas del rescate ya que la vida de Javier está en peligro.

La preocupación de la familia Alarcón aumenta cuando Alfredo recibe una caja en la que hay un dedo de Javier junto con una nota en la que se les indica dónde y cómo han de hacer la entrega del dinero.

Cuando un empleado del hotel lleva el dinero al lugar pactado Javier lo recoge, pero aparecen los hombres de la taberna a los que le debía dinero para quedarse con él. Como Julio y Alicia estaban buscando a Javier, Julio pelea con los hombres de la taberna hasta que logra disuadirlos a todos.

Al llegar al hotel Javier se encuentra con su madre y al ver que Javier tiene todos los dedos comprende que su hijo ha vuelto a fallarles y ha montado todo el plan basándose en una mentira.

Confesiones entre delirios

Alicia y Julio llegan al Gran Hotel con Diego herido y Dña. Teresa, mientras el doctor cura a Diego, pregunta a Alicia qué hacían en Monteverde, pues quiere saber por qué han herido a Diego.

Ayala interroga a Alicia y Julio para saber qué le ha pasado a Diego y Alicia le cuenta lo que pasó en Monteverde. Ahora que tienen pruebas que incriminan a Llanes, Ayala emite una orden de búsqueda y captura contra él.

Cuando Diego recupera la consciencia, aprovecha que está herido y Alicia está nerviosa por su situación para pedirle de nuevo que le jure que no ha habido otro hombre. Alicia, que sabe que si le cuenta la verdad matará a Julio, se lo jura y le cuenta que fue a Monteverde para saber cómo murió su padre.

Diego empeora debido a que la infección ha hecho que le suba la fiebre, comienza a delirar y en uno de los momentos en los que está delirando, Diego ve a D. Carlos y le dice que si D. Carlos no le hubiese traicionado, él estaría vivo y Diego no estaría muriéndose. Además Diego le dice a D. Carlos que Alicia es muy lista y han dejado huellas por todas partes así que Alicia acabará por encontrarlas.

   

Alicia, que estaba cuidando de Diego y lo ha oído todo, aprovecha el momento para abrir la caja fuerte y descubre los documentos en los que aparecen todos los trapos sucios del Gran Hotel. Además en esos documentos aparece un pedido de arsénico realizado poco antes de la muerte de D. Carlos.

Cuando Alicia le cuenta a Julio lo que Diego habló en sus delirios y el contenido de los documentos buscan el arsénico en el almacén del hotel, pues cuando le preguntan al recepcionista por ese pedido les dice que nunca se llegó a utilizar en el hotel. Julio y Alicia encuentran el arsénico e investigan para saber quién le hacía llegar la comida y bebida a su padre.

Una verdad a medias

Mientras están investigando, Julio y Alicia descubren que el camarero de D. Carlos era Andrés y le cuentan que D. Carlos murió envenenado con arsénico. Además no murió por la noche, como se les ha hecho creer. Andrés finge no saber nada de lo ocurrido esa mañana y les dice que cuando él iba a servirle el café a D. Carlos no pasó a la habitación ya que le comunicaron que había fallecido antes de que él pudiese entrar.

Andrés, asustado, decide ir a hablar con su madre, pues sabe que ha mentido a sus amigos por una promesa que les hizo a Dña. Teresa y a Dña. Ángela.

   

Julio, que conoce muy bien a Andrés, sabe que está preocupado por algo así que habla con él y Andrés le confiesa que les mintió sobre la muerte de D. Carlos y les cuenta la verdad. Esa mañana fue Andrés quien le llevó el café a D. Carlos y aún estaba vivo. Cuando le sirvió el café hizo llamar a Diego para hablar con él y le invitó a tomar de su café, pues sospechaba que Diego le había puesto algo en la bebida. Tras el café, D. Carlos bebió de su petaca y al poco tiempo empezó a sentirse mal y murió.

Alicia y Julio van a la habitación secreta a buscar la petaca de D. Carlos ya que Julio la había visto ahí cuando estaba escondiendo a Javier pero cuando llegan la petaca no está porque se la ha llevado Javier. Asustados, Julio y Alicia van a buscar a Javier y cuando está esperando para que le hagan la entrega del dinero, bebe de la petaca pero no le ocurre nada, por lo tanto, en la petaca tampoco estaba el veneno. Deberán seguir investigando si quieren conocer la verdad.

Dña. Teresa vende a Sofía

Sofía sabe que su madre va a testificar contra ella para que Alfredo consiga la nulidad matrimonial y cuando le pregunta el por qué ésta se basa en que el dinero puede más que la familia y prefiere salvar al hotel que salvar el matrimonio de su hija.

Dña. Teresa quiere a Alfredo fuera del hotel lo antes posible y habla con Beatriz para que se lleve a Alfredo cuanto antes. Beatriz intenta que Alfredo acepte una oferta para trabajar para la Casa Real, pero Alfredo no está seguro de deber irse del Gran Hotel justo en esos momentos, ya que Javier está secuestrado por su culpa, así que decide retrasar la decisión hasta que se aclare el asunto de Javier.

Cuando Sofía va hablar con Alfredo le cuenta que le han ofrecido trabajar en la corte y Sofía le echa en cara que no esté haciendo todo lo posible por salvar a Javier. Sofía ya no sabe qué hacer para recuperar a Alfredo y ve cómo cada vez está más cerca el momento en el que se separarán así que va en busca de Beatriz y le clava un cuchillo para asegurarse de que no se interpone entre Alfredo y ella.

   

Cuando Alfredo está firmando su renuncia a la dirección del hotel, se les comunica tanto a él como a Dña. Teresa que han encontrado a Beatriz muerta a causa de una puñalada. La familia Alarcón llama a Ayala, quien se encargará de investigar lo sucedido. Mientras Ayala investiga al personal del hotel para ver si alguien ha visto algo, Hernando busca el arma del homicidio y encuentra un cuchillo de oro cerca del cadáver de Beatriz.

Diego, que había visto lo sucedido entre Sofía y Beatriz mientras paseaba había cambiado el cuchillo con el que Sofía mató a Beatriz por otro y va a usar la prueba del crimen contra Sofía para hacerle chantaje y conseguir que Alicia le sea fiel.

¿Pero tú sabes bailar?

Camila sigue insistiendo en conquistar a Andrés aunque Andrés trate de evitarla continuamente. Camila le pide que la acompañe a la feria del pueblo, pero Andrés, inventándose mil escusas, se intenta escaquear.

Una vez que Camila logra convencer a Andrés para que vaya al baile con ella en el pueblo y, con la insistencia de Julio también, Andrés no puede acompañarla porque tiene que hablar con Alicia sobre el día en el que D. Carlos murió.

   

Finalmente Camila no asiste al baile y, cansada de que Andrés siempre encuentre escusas, le dice que ya no va a invitarlo más veces a salir, que ha entendido que Andrés no está interesado en ella. Andrés cansado de huir de la tentación, acaba por caer en ella y besa a Camila.

La petaca de D. Carlos

Alicia, harta de todo lo que les está sucediendo, decide que Julio y ella no pueden seguir viéndose, ya que todo lo sucedido ha sido por culpa de su relación. Su amor no puede ser bueno porque no hace más que traer desgracias. Alicia decide terminar con la historia entre Julio y ella pero lo hace a través de la puerta de la habitación de Julio pensando que Julio estaba dentro, ya que no se atreve a decírselo mirándole a los ojos. Lo que no sabe es que Julio no ha escuchado nada de lo que le decía, pues no estaba ahí.

   

El que sí estaba era Javier, quien le cuenta lo sucedido a Julio. Javier le cuenta a Julio que Alicia ha ido a la habitación para acabar con su idilio y si no quiere que cuente nada deberá ayudarle a seguir escondido hasta que le paguen el rescate. Como Julio no tiene otra opción acaba aceptando y lo esconde en una habitación vacía. Pero como el hotel está lleno, en la habitación en la que se aloja Javier instalan a una pareja de recién casados, y Javier tiene que permanecer escondido debajo de la cama hasta que Julio consigue sacarlo de ahí.

Para esconderlo de nuevo lo lleva  a la habitación secreta, desde donde escribe las notas dirigidas a Alfredo para hacer la entrega del dinero. En la habitación de D. Carlos hay muchos recuerdos suyos y Javier se queda con la petaca de su padre. El día de la entrega del dinero se la va bebiendo poco a poco, pero no le causa ningún daño como Julio y Alicia pensaban que ocurriría.