Gran Hotel

Análisis del capítulo 3×02 Gran Hotel: Sangre en el viejo almacén


El final del primer capítulo de la temporada nos dejaba con la intriga de un disparo. ¿Quién había disparado a quién?

Julio, Ayala y Hernando encuentran a Andrés vivo y sin ninguna herida en la habitación de Alicia, por lo tanto, el disparo no proviene de Llanes. Andrés les cuenta que Llanes se ha llevado la película de la boda de Alicia y al oír el disparo en la planta inferior se asustó y huyó corriendo.

   

La trayectoria de un disparo

El disparo provenía de la cocina, donde Alicia estaba siendo apuntada con una pistola por Garrido. Pero quien disparó no fue Garrido sino Isabel, que llena de ira por el chantaje al que Garrido la estaba sometiendo y viendo que Alicia estaba en peligro le disparó sin pensarlo. Alicia, que sabe que se acabará demostrando su inocencia se queda con la pistola de Isabel y se auto incrimina. Además le dice a Isabel que se marche antes de que la policía llegue.

Cuando llegan Julio, Ayala y Hernando a la cocina Alicia les dice que sorprendió a Garrido robando, que estaba encañonándola y por eso le ha disparado. Ayala y Hernando consiguen llevarse a Alicia a comisaría para interrogarla pese a la resistencia de Dña. Teresa, que no quiere ver cómo detienen a su hija y se la llevan del Gran Hotel.

Diego va a ver a Alicia a la cárcel y quiere llevarse lo que Garrido les había robado para proteger los documentos que podrían hacer que Diego fuese a la cárcel, pero Ayala no se lo permite ya que el caso aún no está resuelto y esos documentos son pruebas de que Garrido estaba robando.

   

Cuando Julio llega a la comisaría para ver a Alicia, Ayala y Hernando no le dejan pasar y Julio les echa en cara que deberían estar persiguiendo a Llanes, pero al haber robado la única prueba que tenían contra él, no pueden hacer nada para detenerle.

Julio les confiesa que él no cree que Alicia fuese quien disparó a Garrido, pues cuando él llegó a la cocina Garrido aún estaba vivo. También les dice que está completamente seguro de que Alicia está cubriendo a alguien. En ese momento Ayala se da cuenta de que Julio lleva razón, pues la trayectoria de la bala no pudo haber sido causada por un disparo de Alicia, pues cuando llegaron, Alicia no se encontraba en la posición en la que debería haber estado si hubiese disparado a Garrido.

Ayala, Hernando y Alicia van al hotel para rehacer los hechos y descubre que Alicia no fue la que mató a Garrido, por lo tanto, es inocente y tienen que dejarla libre. Además descubren que Isabel se ha marchado esa misma mañana y nadie sabe dónde está, por lo que deciden investigarla ya que se convierte en su principal sospechosa del disparo a Garrido.

Una vez declarada inocente, Alicia es interrogada por Ayala para que le cuente quién disparó a Garrido pero Alicia sigue defendiendo a Isabel y se niega a contarle nada más al agente.

Isabel debe huir

Diego sabe que Garrido estaba chantajeando a Isabel y Alicia y tras lo ocurrido va a buscar a Isabel para hablar con ella. Diego piensa que el chantaje que les hacía ha tenido algo que ver con el asesinato de Garrido.

Isabel, asustada por si Diego vuelve a pegarle para que le diga quién es el amante de Alicia, decide huir del hotel.

   

Julio la esconde en su habitación y le pregunta por qué Diego la está buscando. Isabel le cuenta que Diego le pegó para que hablase del anónimo y que fue ella quien disparó a Garrido para que no matase a Alicia.

Antes de marcharse, Isabel deja una nota a Julio para despedirse de él y agradecerle todo lo que ha hecho por ella.

Jugando sucio para conseguir a Alfredo

Alfredo sigue firme en su decisión de pedir la nulidad matrimonial y su madre, siempre dispuesta a ayudar, lleva a su abogado al Gran Hotel para que Alfredo pueda conseguirla cuanto antes.

El abogado le confirma que hay posibilidades de conseguir la nulidad, pero sólo si los Alarcón no dicen que Alfredo sabía que ese hijo no era suyo desde el principio, pues en ese caso será complicado que Alfredo consiga que su matrimonio quede anulado. Por lo tanto, Alfredo tiene que conseguir que alguien del servicio declare a su favor para poder aportar pruebas suficientes de que él no sabía que el hijo de Sofía no era suyo.

Dña. Teresa, que se ha enterado de los planes de Alfredo, le pide a Sofía que recupere a su marido ya que no sólo puede perderlo como marido sino que pueden llegar a perder el Gran Hotel que, en estos momentos, está en manos de Alfredo, pues es el director.

Sofía escucha una conversación entre Beatriz y Dña. Elisa en la que comentan que si logran la nulidad matrimonial de Alfredo y Sofía, se encargarán de que Alejandro no sea reconocido como hijo de Alfredo y no pueda heredar el título de Marqués y el  marquesado de Alfredo.

   

Para conseguir que Alfredo abra los ojos ante Beatriz, Sofía hace creer a Beatriz que Dña. Elisa ha escrito un documento en el que pone que si Beatriz y Alfredo tienen hijos, no reconocerá a Alejandro como hijo propio y que Beatriz tiene que firmarlo. Beatriz, que confía ciegamente en Dña. Elisa, firma sin leer el documento.

Cuando Alfredo va a sellar el sobre, lo lee y se da cuenta de que su madre y Beatriz le han tendido una trampa para que las dos mujeres saquen beneficio a costa de Alfredo. Alfredo, arrepentido de haber confiado en Beatriz, se enfada y le dice que se marche del hotel. Inmediatamente después, Alfredo se va a hablar con Sofía para aclarar las cosas. Sofía le cuenta que no lo ha hecho para conseguir su perdón, sino para que cuide bien de Alejandro para que pueda crecer feliz.

Antes de irse del hotel Beatriz va a hablar con Dña. Teresa y le dice que si consigue que Alfredo obtenga la nulidad, se lo llevará lejos y Dña. Teresa volverá a ser la dueña del hotel.  Dña. Teresa, al parecer, va a testificar contando la verdad sobre lo que pasó al nacer los bebés aunque con ello consiga que su hija pierda a su marido.

Antes de marcharse del hotel, Beatriz le entrega un escrito a Alfredo en el que consta que si se casan alguna vez reconocerá a Alejandro como heredero.

Javier ha desaparecido

Javier quiere ayudar a Alfredo en la dirección del hotel para intentar arreglar las consecuencias de su fallido plan del baile de máscaras. Aunque Alfredo en un principio se niega, más tarde el abogado de Dña. Elisa lo convence, ya que ve la opción de hacerle chantaje metiendo a Javier en un lío del cual sólo Alfredo le pueda sacar. Será entonces cuando Javier le deba un favor y testifique a su favor en la consecución de la nulidad matrimonial.

Por lo tanto, decide ofrecerle un puesto de ayudante de dirección. Le encarga recoger el dinero de los sueldos del banco, pero cuando Javier sale del banco, unos atracadores contratados por Alfredo le quitan el dinero.

   

Cuando Javier se lo cuenta a Alfredo, éste finge no creerle y le dicen que devuelva el dinero en 2 horas si quiere que le pasen por alto este error y no quiere que se entere su madre. Javier recurre a la taberna; y se juega el poco dinero que tiene a los dados para intentar recuperar la cantidad que le han robado.

A las dos horas Javier no aparece por el hotel, pero tampoco lo hace al día siguiente por lo que Alfredo empieza a preocuparse por si le ha ocurrido algo. En ese momento Alfredo recibe un anónimo en el que pone que si quieren ver con vida a Javier deben pagar 40.000 pesetas. Alfredo está preocupado por lo que decide ir a buscar a Ayala para que le ayude a encontrarlo.

Una nueva doncella

En el Gran Hotel están buscando una nueva doncella para suplir la baja de Belén, pero las exigencias de Dña. Teresa y de Dña. Ángela no son las mismas y les cuesta decidirse por una de las candidatas. Camila sabe realizar las tareas de las doncellas a la perfección y Dña. Ángela cree que es la mejor opción para contratar a una nueva doncella, aunque a Dña. Teresa no le parece buena idea porque Camila habla demasiado. Al conocer que se ha marchado también Isabel, deciden contratar a Camila para suplir las bajas.

   

Camila es una chica un poco torpe y parlanchina y, en un descuido, echa sal a Andrés en los ojos. Para enmendar su error ayuda a Andrés a limpiarse. Poco a poco va surgiendo un sentimiento entre ellos e, incluso, Camila le lee la mano, momento que aprovechan para intercambiar miradas, caricias y complicidad. ¿Será Camila quien consiga que Andrés se olvide de Belén y consiga seguir adelante?

Recuperando lo que les pertenece

Dña. Teresa y Diego quieren recuperar los documentos robados por Garrido y aprovechando que Ayala y Hernando están en el hotel para reconstruir los hechos del crimen que se ha cometido, Diego va a la comisaría para robarlos. Pero cuando está a punto de coger los documentos, es sorprendido por un agente y por Hernando que, alegando que el caso está cerrado, le entrega la bolsa con las cosas que Garrido había robado.

Una cita en el viejo almacén

Cuando Alicia es declarada inocente busca a Julio y éste le cuenta que Isabel se ha ido del hotel. Alicia le comenta a Julio que en la bolsa con los documentos que Garrido robó también estaba el anónimo en el que ponía que Julio es el amante de Alicia. Alicia decide que lo mejor es que se encargue ella de conseguir el anónimo y así Julio podrá ir a Monteverde con Andrés para buscar a Llanes, pero cuando Alicia busca en la bolsa de los documentos, el anónimo no está.

Julio decide ir a Monteverde a buscar a Llanes junto con Andrés y ambos se cuelan en la casa de Llanes y descubren que ha quemado la película de la boda de Alicia para destruir las pruebas. También descubren que el fotógrafo ha sido la última persona que habló con Llanes.

   

Ayala vuelve al hotel para interrogar a Alicia y Julio y les enseña el anónimo, el cual quema para que no haya pruebas que puedan incriminar a Alicia o a Julio. También les cuenta que la casa de Llanes pertenecía al padre de Alicia, Don Carlos Alarcón.

Julio aprovecha que Ayala está en el hotel para contarle lo que vio en la casa de Llanes y tanto Alicia como Julio instan a Ayala a interrogar a Núñez, el fotógrafo, para seguir buscando pruebas contra Llanes. Ayala, aunque reticente, acepta el cometido.

Cuando Ayala va a hablar con el fotógrafo, él le dice que no conoce a Llanes y Ayala le dice que sabe que le llamó. El fotógrafo, viéndose sin salida, le dice que Llanes lo llamó para despedirse y le dejó un número de referencia para que llamase si pasaba algo urgente. Ayala hace al fotógrafo que llame a Llanes y quede con él en un viejo almacén de Monteverde, lugar al que acudirán Julio, Alicia y Ayala aunque finalmente Ayala no puede ir porque está ocupado con el caso de la desaparición de Javier.

Cuando Julio y Alicia van a salir hacia Monteverde, Diego, que ve a Alicia salir quiere saber dónde va y se ofrece a acompañar a su esposa en el viaje. Por lo tanto Julio ha de conseguir llegar a Monteverde de otra forma, pues con Alicia y Diego no puede ir.

   

Al llegar a Monteverde Alicia entra sola en el viejo almacén y ahí encuentra a Llanes. Alicia le pregunta por qué intentó matar a Andres y por qué conocía a su padre. Pero Llanes no responde a las preguntas de Alicia y pretende atacarla. En ese momento entra Diego y para defenderse, Llanes le clava una barra de acero.

Cuando Llanes intenta huir se encuentra con Julio en la puerta del viejo almacén y, aunque Julio intenta retener a Llanes, consigue escapar.