Gran Hotel

Ambientación, vestuario y vocabulario de ‘Gran Hotel’: de la realidad a la ficción


Para continuar con el post anterior de El Documentalista Audiovisual, se ahonda un poco más en la documentación de la serie Gran Hotel, cuya trama se desarrolla en un hotel de principios del siglo XX, concretamente en el año 1905, en un lugar imaginario de la costa española. Para los exteriores se ha elegido el Palacio de la Magdalena de Santander, que aunque es unos años posterior, de 1912, puede adaptarse a las necesidades de la historia ya que en Europa ya existían hoteles modernos con arquitecturas similares desde finales del siglo XIX. Respecto a las estancias del hotel: habitaciones, cocina, salones… estableciendo comparativas con fotografías de la época se constata que su reproducción es bastante fiel tanto en el mobiliario como en la forma de colocar las mesas, las cortinas…

Fotografía de la izquierda: Francés Benjamin Johnston, Fotografía del Hall del New Willard Hotel, 1900-1909 Washington, DC © CORBIS. Corbis images

El vestuario, al igual que la ambientación, está muy cuidado a la hora de reflejar el momento histórico. Gracias a éste, podemos diferenciar perfectamente la clase social de cada personaje incluso las diferencias entre personajes de la misma clase.

Observando los trajes del servicio, distinguimos que los cambios son mínimos en el vestuario, solo varían algunos detalles como los gorros de las sirvientas o el color de las solapas y puños de las chaquetas de los hombres.

Fotografía de la izquierda: William Thomas Smedley. I should like to make my own living.1906. Cabinet of American Illustration, Library of Congress Prints and Photographs Division Washington.

Respecto al vestuario del resto de personajes, se percibe cómo los vestidos de las mujeres se adecuan perfectamente a la moda de la época tanto en los colores, como en las formas. Se observa no obstante que raras veces las protagonistas de la serie llevan sombrero, algo muy habitual en la época, pero se equilibra a través de personajes secundarios que sí llevan estos tocados. Los personajes masculinos van acordes a la moda de la época y de la clase social que les corresponde, a pesar de llevar las mismas prendas (pantalones, camisa, chaleco, y una chaqueta), diferenciándose entre ellos a través de los colores o complementos.

Fotografía de la izquierda: E.O. Hoppé. English Author C. Lewis Hind. 1910.

En lo referente al lenguaje, como ya se ha señalado, existe una hibridación entre el lenguaje actual con el de época respetando en gran medida este último. Debemos destacar el tratamiento que reciben los personajes cuando interactúan entre estos, de manera que cuando se habla de mujeres solteras se las trata de señoritas, a las mujeres casadas y a los hombres de Doña y Don respectivamente y en el trato empleados- huéspedes, los empleados hablan de usted a los huéspedes o a los señores del hotel y los huéspedes y señores hablan de tú a los empleados (excepto los protagonistas, Alicia y Julio que se hablan unas de veces de “tu” y otras de “usted”).

El vocabulario es correcto y para dar la sensación de que es un lenguaje de época utilizan palabras acordes, expresiones o frases hechas como meretriz en vez de prostituta, y “estoy en estado” en lugar de “estar embarazada”. Aunque la serie, no recrea una realidad, sí que intenta introducir en sus tramas elementos bien documentados, como cuando ponen en marcha el primer sistema de luz eléctrica en un hotel, utilizando un hito histórico como es la llegada de la luz al ámbito del hogar, y con la narración o la introducción de vocabulario de la época, podemos destacar el ejemplo empleado anteriormente, o los términos médicos que utiliza el inspector de policía; como el examen “antropométrico” que se realizaba en las cárceles o “la locura moral”.

enrique baró ubach

Esta labor de documentación y asesoramiento minucioso es evidente desde la cabecera de la serie hasta el más nimio detalle. Como punto de partida de esta documentación, la cabecera de la serie se ilustra con fotografías que más tarde pueden utilizarse como marco comparativo de las escenas de ficción. En conjunto podemos decir que Gran Hotel, a pesar de ser una serie de ambientación histórica, cuida los detalles de su producción respecto al tiempo de la narración tanto en ambientación, vestuario, como en el cuidado del vocabulario y la interpretación gestual de los actores.